- Es que, yo estoy con ella por cuestión de... algo secreto.
- O sea, que ¿No la amás? ¿No la querés?
- Eh, no.
- ¿Y ese trabajo "secreto" qué?
- Es secreto- Se ríe, y no le veo la gracia.
- Bueno, si. ¿Pero participás de algo es especial?
- Te lo contaré, pero después, Vanessa viene hacia aquí.- Me empuja, para que, supuestamente, me vaya, pero no lo hago.
- Por favor, vete. No me hagas quedar mal.
- No.
- ¡Dale!
- Te odio- Susurro, me voy diciendo un montón de cosas sobré él.¿Tanto cambió? Antes era un chico dulce y tierno, aunque sea un enemigo. Ahora, es uno que guarda "secretos" y sale con una chica, que verdaderamente no le importa. ¿Qué lo llevó a cambiar? ¿Qué pudo ser? ¿Qué cosa hizo que él esté con alguien que no le importa, en absoluto? ¿Me lo dirá mañana? Si es que quiere decírmelo todo... Y todas esas preguntas, sonaban en mi cabeza, una y otra vez camino a casa.
Me levanto sobresaltada. Necesito saber que trama Caguai. Él supuestamente me lo dirá. Me vestí con unas calzas negras, una camiseta simple, roja. Y mis zapatillas converse, del mismo color. Caminé, con las manos en los bolsillos y pateando una piedrita, hacia la casa de Caguai.
Eran las 9.00, temprano, pero no me importó y toqué la puerta hasta que me abrió.
- ¿Qué te pasa? Son las nueve de la mañana Kylie.
- Ya sé. Me dijiste que me contarías lo que sucede.
- Si, pero no a las nueve de la mañana.
- No dijiste a que hora.
-Mierda- Agachó la cabeza y susurró esa palabra por lo bajo, pero la escuché.
- Bueno, eh. ¿Me vas a contar o qué?
- Si, si. Pasá.- Y se hace a un lado para que entre.
Entro a su casa, era muy linda. Nunca la había visto antes. Estaba decorada con cosas antiguas, muy interesantes. Pero, raro para un adolescente. Había repisas que iban desde el suelo al techo, miniaturas de estatuas, cuadros con hermosos marcos, y a lo lejos, se alcanzaba a ver un jardín con una extraña belleza...
- Siéntate- Y me señaló a un enorme sillón de cuero, color negro.
- Si, gracias- Me acomodé en el sillón y esperé a que hable.
- Te contaré lo que pasó- Agarró un vaso de agua que había la mesa de en frente, bebió un sorbo y lo dejó en el mismo lugar- Mi padre, por notas, me amenazaba en matarme...
- ¡¿Qué?!- Le interrumpo.
- Déjame seguir Kylie, no me interrumpas.
- Perdón, seguí, seguí.
- Decía que yo era tu enemigo, que no podía acercarme a ti. Que debía matarte, no hacerme amigo, o no sé que somos. Que tenía que haberte matado antes. Ya es tarde, soy persona. Y no sé por qué todavía me amenaza. Si soy una persona... Ya no puedo hacer nada, y nada significa, nada.
- ¿Y Vanessa que tiene que ver?
- Ya, ya llego.
-Ok, seguí.
- Me mandó el otro día, una nota que me amenazaba con lo mismo, matarme, que me olvide de ti. Que consiga a una chica con los caracteres para poder estar con un extraterrestre sin que sepa. Y el padre te elige a tu esposa y por eso, tu madre no sabe nada de esto. No sabe que somos extraterrestres que quieren conquistar al mundo. Por eso, mi padre eligió a Vanessa y debo estar con ella, aunque no quiera.
- Quiero disculparme. Te juzgué sin saber la situación. En verdad, lo siento.
- No pasa nada Kylie, tranquila. Que mi vida sea una mierda no es tu culpa, encima, no quiero lastimar a Vanessa, porque tengo que terminar con ella. No la quiero. Te quiero a ti. Aunque seas mi enemiga, la conquistación del mundo la dejo, no me importa mi padre. ¿Cómo me va a matar? Si esta muerto...
- Es mi amiga. No la lastimes, será mejor que la dejes, en serio.
- ¿Por qué? ¿Estás celosa? ¿Eh?- Dice con voz burlona.
- Nada que ver. Solo que no quiero que sufra, y menos por ti- Digo, medio nerviosa.
A través de tus ojos y los mios
Gracias por leerla, y bancarme mucho tiempo en subir más capítulos. Amigas, ustedes que aman mi novela, se las dedico. A TODAS! Y a mis fans)? Ah nada que ver. xd Okei, bueno solo Gracias Los quiero :DD
miércoles, 7 de agosto de 2013
Capítulo 13
Entrábamos al cine a las risas, sin pensar en otra cosa que es estar con mi amiga y divertirme.
- Nat.
- ¿Qué pasa linda?
- ¡Vi vi.- Tartamudeé- A Caguai y a Vanessa!
- ¿Segura?
- Si, si ¡Ahí!
Salimos corriendo y nos sentamos atrás de donde ellos estaban.
- Puaj, se están besando-. Dice Natalie.
- Lo sé-. Respondo furiosa.
- ¡Ya va a empezar! Me gritaba Nati.
- ¡Tené la coca, se me cae!- Me río.
La agarra y me dice:
- ¿Le tiramos pochoclos?
- Dale, pero tenemos que salir corriendo apenas lo hagamos.
- 1-. Dice.
- 2-. Digo.
- ¡3!-. Decimos al unísono.
Le tiramos los pochoclos pero al querer salir corriendo me tropecé con no sé que cosa y me vieron. Sonrío como una tonta, me levanté y salí corriendo, Nati estaba solo unos asientos más atrás.
- Dios, ahora piensan que los sigo...
- Al menos, se da cuenta de que te importa.
- ¡Pero igual!
- Me alegro que me hayas contado-. Sonríe.
- Bueno, disfrutemos la peli.
Habrá pasado, tal vez, una hora, pero quería ir al baño.
- Ya vengo, voy al baño.
- Ok-. Y se mete un pochoclo a la boca.
Salí de ahí, agachada para poder dejar ver a los demás, la película.
Antes de entrar al baño de mujeres, alguien me agarra suavemente del brazo.
Era Caguai.
- ¿Celosa, eh? - Dice con una sonrisa pícara.
- No. Yo solo te vi ahí... y... y...
- ¿Y qué? Estas celosa Kylie.
- ¡No!- Entré al baño y me encerré ¿Por qué se lo negué? Si, estoy celosa.
No me quería perder toda la película, así que, tomé coraje y abrí la puerta. Caguai seguía ahí, de espaldas contra el baño de damas ¿Por qué? ¿ Su "novia" está en el baño o qué?
Al parecer, no. Porque, apenas salí del baño, él me vio y caminó lentamente hacia mi.
- ¿Para qué me esperaste? Si...
- Ya- Me interrumpe
- ¿Ya qué?
- No te quiero escuchar.
- Pe... pe... ro... ¿ah?- No sabía que responder ¿Qué le pasa? Entonces, ¿Para qué me espero? No entiendo.
No obtuve respuesta alguna, y como ya dije, no quiero perderme la película. Entré a la sala de cine y me dirigí hacia Natalie, me senté cuidadosamente a su lado, y por suerte, no me cuestionó, y seguimos viendo la película.
Salimos. Estaba Vanessa y Caguai charlando y riendo. Me puse re celosa, no sé. Nunca sentí algo así. Tipo, rabia, bronca, odio, celos...
Natalie me agarra del brazo y me da vuelta. - Vámonos- Sabía que no quería que yo vea a Caguai, pero era tarde. Ya los había visto.
Antes de que nos podamos ir, Caguai grita mi nombre. Me doy media vuelta. - ¿Qué?- Se acerca corriendo.
- Déjame contarte algo, importante. Por favor, escúchame.- Dijo algo agitado.
- Y tu novia... ¿Dónde está?
- En el baño.
- Está bien. Como quieras, cuéntame. ¿Qué? - Digo, bien seria.
- Pues, es rápido. Vanessa tardará, no mucho.
- ¿Y por qué ella no puede saber lo que me vas a decir? ¿Por qué ella no me puede ver con vos?
- Nat.
- ¿Qué pasa linda?
- ¡Vi vi.- Tartamudeé- A Caguai y a Vanessa!
- ¿Segura?
- Si, si ¡Ahí!
Salimos corriendo y nos sentamos atrás de donde ellos estaban.
- Puaj, se están besando-. Dice Natalie.
- Lo sé-. Respondo furiosa.
- ¡Ya va a empezar! Me gritaba Nati.
- ¡Tené la coca, se me cae!- Me río.
La agarra y me dice:
- ¿Le tiramos pochoclos?
- Dale, pero tenemos que salir corriendo apenas lo hagamos.
- 1-. Dice.
- 2-. Digo.
- ¡3!-. Decimos al unísono.
Le tiramos los pochoclos pero al querer salir corriendo me tropecé con no sé que cosa y me vieron. Sonrío como una tonta, me levanté y salí corriendo, Nati estaba solo unos asientos más atrás.
- Dios, ahora piensan que los sigo...
- Al menos, se da cuenta de que te importa.
- ¡Pero igual!
- Me alegro que me hayas contado-. Sonríe.
- Bueno, disfrutemos la peli.
Habrá pasado, tal vez, una hora, pero quería ir al baño.
- Ya vengo, voy al baño.
- Ok-. Y se mete un pochoclo a la boca.
Salí de ahí, agachada para poder dejar ver a los demás, la película.
Antes de entrar al baño de mujeres, alguien me agarra suavemente del brazo.
Era Caguai.
- ¿Celosa, eh? - Dice con una sonrisa pícara.
- No. Yo solo te vi ahí... y... y...
- ¿Y qué? Estas celosa Kylie.
- ¡No!- Entré al baño y me encerré ¿Por qué se lo negué? Si, estoy celosa.
No me quería perder toda la película, así que, tomé coraje y abrí la puerta. Caguai seguía ahí, de espaldas contra el baño de damas ¿Por qué? ¿ Su "novia" está en el baño o qué?
Al parecer, no. Porque, apenas salí del baño, él me vio y caminó lentamente hacia mi.
- ¿Para qué me esperaste? Si...
- Ya- Me interrumpe
- ¿Ya qué?
- No te quiero escuchar.
- Pe... pe... ro... ¿ah?- No sabía que responder ¿Qué le pasa? Entonces, ¿Para qué me espero? No entiendo.
No obtuve respuesta alguna, y como ya dije, no quiero perderme la película. Entré a la sala de cine y me dirigí hacia Natalie, me senté cuidadosamente a su lado, y por suerte, no me cuestionó, y seguimos viendo la película.
Salimos. Estaba Vanessa y Caguai charlando y riendo. Me puse re celosa, no sé. Nunca sentí algo así. Tipo, rabia, bronca, odio, celos...
Natalie me agarra del brazo y me da vuelta. - Vámonos- Sabía que no quería que yo vea a Caguai, pero era tarde. Ya los había visto.
Antes de que nos podamos ir, Caguai grita mi nombre. Me doy media vuelta. - ¿Qué?- Se acerca corriendo.
- Déjame contarte algo, importante. Por favor, escúchame.- Dijo algo agitado.
- Y tu novia... ¿Dónde está?
- En el baño.
- Está bien. Como quieras, cuéntame. ¿Qué? - Digo, bien seria.
- Pues, es rápido. Vanessa tardará, no mucho.
- ¿Y por qué ella no puede saber lo que me vas a decir? ¿Por qué ella no me puede ver con vos?
lunes, 8 de julio de 2013
Capítulo 12
Volví al colegio, lamentándome, porque tendría que ver otra vez a Caguai.
Caminé por el pasillo, buscando nuestra nueva aula. "Sala 5 a la derecha. Sala 5 a la derecha". Memorizaba.
Estaba por la sala 3 cuando vi a Caguai contra la pared besando a Vanessa.
¿Cómo Vanessa me hizo algo así? ¿Por qué Caguai está con ella? ¡Él me ama a mi! Lo de Vanessa lo puedo saber, ya no era mi amiga, nunca estaba con ella. Pero... ¿Caguai?
Empecé a toser, apropósito, para que noten mi presencia. Vanessa y Caguai se separaron lo más rápido posible ¿Para qué? Ya los había visto...
- No es lo que piensas-. Dicen al unísono. Me río, solo para no soltar lágrimas.
- ¿Se piensan que soy tarada verdad? Esa típica frase, no es más que una frase. No se compara con lo que uno ve.
No me interesó saber lo que querían decirme. Solo salí corriendo a la sala, por suerte, la encontré. Me senté en el banco más lejos. Apoyé mi cabeza sobre el y mis brazos encima, y me largué a llorar. ¿Pero por qué lloraba? Caguai no era nada mío, y nunca lo fue. Siempre fue un enemigo.
Al salir saqué el celular del bolsillo y marqué el número de Natalie.
- Hola Nat.
- Hola, ¿Qué pasó que nunca hablábamos?
- Te cuento, ¿Dónde nos encontramos?
- En mi casa, ahora.
- Ok, voy para allá. Ah una cosa...
- ¿Si?
- ¿Sabés que hay entre Vanessa y Caguai?
- Si, algo. Te lo iba a contar ¿Cómo lo sabés?
- Los vi besándose.- Suspiro-. Contra la pared, al lado de la sala 3.
- Qué ¿Te gusta?
- Después te cuento. Esperame, en cinco estoy.
Colgamos y me dediqué a caminar hacia su casa. ¡Hace cuanto que no estaba con ella! La extrañaba.
Toqué la puerta, me abrió y sin tan solo decir "Hola" se tiró hacia mi para abrazarme. Claro, yo le devolví el abrazo.
- ¡Te extrañaba amiga!-. Me dice. Me sentí genial al saber que sigue siendo mi amiga y que nunca la perdí. -¡Contame todo ya!
- Ajá, primero quiero saber esa "relación" entre Vanessa y Caguai.
- No, dale, primero TU historia con él.
- Ok-. Hago un gran silencio y empiezo:
- Te contaré esto porque sos mi amiga... Caguai era un extraterrestre.
- ¿Estas lo...?
- Callate, déjame seguir. Pero antes de eso encontré esto, este libro.- Se lo muestro-. Dice que lo debo matar. Lo intenté varias veces, pero fracasé. No le había creído cuando me dijo que jamás me mataría. Pero, sin embargo, lo intenté hacer. Le rompí su libro, que es igual a este-. Se lo muestro otra vez.- Ahora es una persona y se enojó conmigo porque dudé de su palabra. Ah, también escuché que me decía te quiero. No a mi, pero escuche: "Kylie nunca me querrá". Y me besó dos veces. ¿No te parece motivo por el cual tenga que sentirme así porque esta con Vanessa?
Se quedó muda. Pero después de unos minutos de silencio dijo:
- Wow, ¿Estás segura linda?
- Si amiga, si.
- ¿No estabas soñando...?
- ¡NO!
- Ok, ok.
- Ahora contame que tal Vanessa y Caguai.
- Vanessa solo me dijo que se besaron varias veces y que le parecía el chico mas lindo de la tierra, y esos "piropos" estúpidos.
- Es que... eso es-. Susurro bien bajo.
- ¿Qué?
- Nada, ¿Vanessa me quiere? ¿Sabe que yo tuve "algo", por decir, con Caguai?
- No creo, ni yo sabía.
- Y... ¿Me quiere?
- ¿Y por qué no?
- Es solo que... nunca estuve con ella-. Me encojo de hombros.
- Ok, no importa linda ¿Querés ir al cine a sacarte la angustia?
- Si, genial, pero préstame ropa-. Me rio-. Hablo en serio.
Nati abrió el armario y me dijo:
- ¡Todo tuyo!
-¡ Gracias!-. Me rio de nuevo.
Nos cambiamos, nos maquillamos y nos peinamos. Ya estábamos listas para ir a ver una película al cine.
martes, 2 de julio de 2013
Capítulo 11
¿Por qué quise matarlo? ¿Por qué? El no me iba a matar, de eso, seguro. No debí desconfiar de su palabra.
Llegué al colegio. Sin ganas de hacerlo, pero tuve que ir. Vi a Caguai y me acerqué corriendo hacia el.
-¡Caguai!
- ¿Qué?
- Necesito decirte algo.- Digo agitada
- ¿Por qué lo hiciste?
- A eso vengo a decirte.
- Dijiste que no lo harías.
- Lo sé, pe...
- ¿¡Entonces, por qué lo hiciste!?
- Es que...
- Pará, primero te diré algo. Gracias.
- ¿Gracias?´¿Por qué? ¡Casi te mato!
- Pero no lo hiciste.- Me guinea el ojo, con una sonrisa de punta a punta, hermosa.
- Dilo.
- No quería ser extraterrestre, pero ahora no tengo fuerza ni capacidad de matar a alguien. Vos si, vos podés. Pero no vale la pena, porque soy una persona.
- ¿Enceri..?
-Si. Ahora dime a que se debió el intento de asesinato.- Sonríe de nuevo.
- Tuve un sueño, en el cual vos me matabas desprevenida, y por eso fui a matarte, para que no lo hagas primero. Pensé que había sido una señal.
- ¿Una señal? Se ríe.
- ¿En serio dudaste de mi palabra? Yo debí sospechar de la tuya. ¡Es la segunda vez que dices que no me matarías nunca! ¿y? Te creí, e intentaste matarme.
- Pero...
- No hay ningún pero.
- Ahora si puedes confiar en mi.
- No no puedo.
- Si
-No. Adiós Kylie.
- No te vayas.
- Adiós dije.
Se está yendo y no puedo hacer nada para impedirlo. Lo observo irse, hasta que se pierde entre la multitud.
Llegué al colegio. Sin ganas de hacerlo, pero tuve que ir. Vi a Caguai y me acerqué corriendo hacia el.
-¡Caguai!
- ¿Qué?
- Necesito decirte algo.- Digo agitada
- ¿Por qué lo hiciste?
- A eso vengo a decirte.
- Dijiste que no lo harías.
- Lo sé, pe...
- ¿¡Entonces, por qué lo hiciste!?
- Es que...
- Pará, primero te diré algo. Gracias.
- ¿Gracias?´¿Por qué? ¡Casi te mato!
- Pero no lo hiciste.- Me guinea el ojo, con una sonrisa de punta a punta, hermosa.
- Dilo.
- No quería ser extraterrestre, pero ahora no tengo fuerza ni capacidad de matar a alguien. Vos si, vos podés. Pero no vale la pena, porque soy una persona.
- ¿Enceri..?
-Si. Ahora dime a que se debió el intento de asesinato.- Sonríe de nuevo.
- Tuve un sueño, en el cual vos me matabas desprevenida, y por eso fui a matarte, para que no lo hagas primero. Pensé que había sido una señal.
- ¿Una señal? Se ríe.
- ¿En serio dudaste de mi palabra? Yo debí sospechar de la tuya. ¡Es la segunda vez que dices que no me matarías nunca! ¿y? Te creí, e intentaste matarme.
- Pero...
- No hay ningún pero.
- Ahora si puedes confiar en mi.
- No no puedo.
- Si
-No. Adiós Kylie.
- No te vayas.
- Adiós dije.
Se está yendo y no puedo hacer nada para impedirlo. Lo observo irse, hasta que se pierde entre la multitud.
jueves, 27 de junio de 2013
Capítulo 10
Caguai se va. Yo me quedo aquí.
A lo lejos veo algo brillante. Me voy acercando despacio. Cuando llego veo que es una flor. Una hermosa flor violeta. Y de repente, empiezo a soñar despierta. Me veo a mi, saltando por el campo, agarrando cada flor que vea, para decorar mi sombrero. Veo una laguna y me voy acercando. Me lavo la cara y veo detrás de mi a un chico. Me doy la vuelta lentamente. También veo que tiene un palo en su mano derecha. Retrocedo unos pasos, me asusta ese misterioso chico. Levanta su mano derecha, con la que sostiene el palo y me intenta golpear. Despierto. ¿Qué me querrá decir lo que acabo de ver en mi imaginación? ¿Qué Caguai en el momento menos indicado me golpeará? Estoy asustada, por ahí estoy alucinando. Debo tener mucho sueño. Voy a mi casa caminando con esa flor sostenida en una de mis manos.
***
Fui a visitar a mi mamá al hospital. Por suerte ya le dieron el alta. Está bien. Cuando llegamos a casa, me preguntó que había hecho hasta entonces. Yo solo le dije que nada, que fui con mis amigas. No puedo contarle nada a mi mamá. Después empecé a pensar. Necesito desahogarme y decirle esto a alguien, mis amigas. Pero me di cuenta que nos la veo hace mucho tiempo. No creo que piensen que yo las sigo queriendo. Las abandoné, es imposible que sigan siendo mis amigas. Me siento deprimida.
Pensé también, en el sueño de ayer. ¿Me matará? Los sueños así no suceden de la nada.
- Papá, si esta señal me la diste vos, gracias.-Susurro.
Reflexioné y me di cuenta que matarlo lo antes posible era la mejor opción. Así que no lo pensé dos veces, y fui a su casa con un hermoso cuchillo. Como siempre, trepé hasta llegar a la ventana, y Caguai siempre se encontraba allí.
Agarré fuerte el cuchillo. Me sentí demasiado mal, pero lo voy a hacer.
Lo tiré. Apunté a él. Pero no le di, tengo muy mala puntería. El cuchillo, sin embargo, se clavó en el libro. ¿No estaba en el tacho de basura? Me engañó.
El libro se partió en mil pedazos, y Caguai empezó a convertirse en persona. Exactamente igual a como yo lo conocí.
A lo lejos veo algo brillante. Me voy acercando despacio. Cuando llego veo que es una flor. Una hermosa flor violeta. Y de repente, empiezo a soñar despierta. Me veo a mi, saltando por el campo, agarrando cada flor que vea, para decorar mi sombrero. Veo una laguna y me voy acercando. Me lavo la cara y veo detrás de mi a un chico. Me doy la vuelta lentamente. También veo que tiene un palo en su mano derecha. Retrocedo unos pasos, me asusta ese misterioso chico. Levanta su mano derecha, con la que sostiene el palo y me intenta golpear. Despierto. ¿Qué me querrá decir lo que acabo de ver en mi imaginación? ¿Qué Caguai en el momento menos indicado me golpeará? Estoy asustada, por ahí estoy alucinando. Debo tener mucho sueño. Voy a mi casa caminando con esa flor sostenida en una de mis manos.
***
Fui a visitar a mi mamá al hospital. Por suerte ya le dieron el alta. Está bien. Cuando llegamos a casa, me preguntó que había hecho hasta entonces. Yo solo le dije que nada, que fui con mis amigas. No puedo contarle nada a mi mamá. Después empecé a pensar. Necesito desahogarme y decirle esto a alguien, mis amigas. Pero me di cuenta que nos la veo hace mucho tiempo. No creo que piensen que yo las sigo queriendo. Las abandoné, es imposible que sigan siendo mis amigas. Me siento deprimida.
Pensé también, en el sueño de ayer. ¿Me matará? Los sueños así no suceden de la nada.
- Papá, si esta señal me la diste vos, gracias.-Susurro.
Reflexioné y me di cuenta que matarlo lo antes posible era la mejor opción. Así que no lo pensé dos veces, y fui a su casa con un hermoso cuchillo. Como siempre, trepé hasta llegar a la ventana, y Caguai siempre se encontraba allí.
Agarré fuerte el cuchillo. Me sentí demasiado mal, pero lo voy a hacer.
Lo tiré. Apunté a él. Pero no le di, tengo muy mala puntería. El cuchillo, sin embargo, se clavó en el libro. ¿No estaba en el tacho de basura? Me engañó.
El libro se partió en mil pedazos, y Caguai empezó a convertirse en persona. Exactamente igual a como yo lo conocí.
viernes, 21 de junio de 2013
Capítulo 9
No me puedo dormir. En lo único que pienso es en esos ojos color miel y sus cabellos negros como la noche, que antes tenia. Ahora solo es verde, pero no da asco, si no mas bien ternura. Es un petiso lindo. No sé, siento que me enamoré. No lo mataré, jamás mataría a alguien, mucho menos a alguien como él.
Cae otras de esas notas que mi padre manda:
"¡¡Si no lo matas antes que se vuelva oficial su color verde, no sé que pasará, pero si la gente lo ve así....!! Estoy harta de sus notas que digan que lo debo matar, no lo quiero matar, y no lo haré. Y su color verde es demasiado lindo.
-¡No lo voy a matar! Y no me importa lo que piense la gente de él.
No me contesta, claro que lo haga cuando se le de la gana ¿no?
Salgo a caminar, y veo a Caguai sentado en la vereda, veo sus ojos tristes, que dicen que en cualquier momento será verde. ¿Por qué seremos su primer objetivo? ¿Será porque somos cazadores de extraterrestre? No lo sé, y no me importa porque sé que no lo mataré. Voy hacia donde está él.
-Hola.-. Le digo.
-Vete, por favor. Me dice algo aterrorizado.
- ¿Qué pasa?
- Verás algo que no quieres ver.
- Ya lo sé verdecito.
- ¿Cómo lo sabes?
- Te espíe y te vi. Ahora dime que me querías decir en mi casa.
- Solo quería que sepas...
- ¿Qué?
Cada vez que me lo va a decir, no puede porque algo pasa. El otro día fue la caída de mi mamá, que ahora que me acuerdo, la iré a visitar. Y ahora se convierte en extraterrestre, va a ser verde, lo estoy viendo, y al parecer, sufre por ello. Me da pena, ¿Qué dirá la gente? ¿Mi papá o su papá no quiere que me diga lo que el me quiere decir?
- Sos verde.
- Si, y lo que la gente diga no me importa, porque no te voy a matar.
- ¿Por qué me tienes que matar?
- Tu familia siempre sospechó de la nuestra, siempre supo que éramos extraterrestres. Y se volvieron cazadores. Nuestro primer objetivo sería su familia, porque una vez ustedes muertos podremos conquistar la tierra fácilmente. Y eso no quiero, sabes que no te mataré.
- Ah, veo. Yo ni siquiera sabia que era cazadora.
- Tenias que descubrirlo. Cómo yo descubrí.
- Yo tampoco te voy a matar.
Me volvió a besar, no era asqueroso, él me gusta por como es, no importa su apariencia. Y se que me gusta porque me hace sentir mariposas en el estómago. Su beso fue perfecto, exactamente igual que el otro. Perfecto.
Se apartó de mi.
- Perdón.- Dice
- No pidas perdón-. Lo volví a besar. Y nos seguimos besando, ahí, en la vereda, durante treinta segundos.
Cae otras de esas notas que mi padre manda:
"¡¡Si no lo matas antes que se vuelva oficial su color verde, no sé que pasará, pero si la gente lo ve así....!! Estoy harta de sus notas que digan que lo debo matar, no lo quiero matar, y no lo haré. Y su color verde es demasiado lindo.
-¡No lo voy a matar! Y no me importa lo que piense la gente de él.
No me contesta, claro que lo haga cuando se le de la gana ¿no?
Salgo a caminar, y veo a Caguai sentado en la vereda, veo sus ojos tristes, que dicen que en cualquier momento será verde. ¿Por qué seremos su primer objetivo? ¿Será porque somos cazadores de extraterrestre? No lo sé, y no me importa porque sé que no lo mataré. Voy hacia donde está él.
-Hola.-. Le digo.
-Vete, por favor. Me dice algo aterrorizado.
- ¿Qué pasa?
- Verás algo que no quieres ver.
- Ya lo sé verdecito.
- ¿Cómo lo sabes?
- Te espíe y te vi. Ahora dime que me querías decir en mi casa.
- Solo quería que sepas...
- ¿Qué?
Cada vez que me lo va a decir, no puede porque algo pasa. El otro día fue la caída de mi mamá, que ahora que me acuerdo, la iré a visitar. Y ahora se convierte en extraterrestre, va a ser verde, lo estoy viendo, y al parecer, sufre por ello. Me da pena, ¿Qué dirá la gente? ¿Mi papá o su papá no quiere que me diga lo que el me quiere decir?
- Sos verde.
- Si, y lo que la gente diga no me importa, porque no te voy a matar.
- ¿Por qué me tienes que matar?
- Tu familia siempre sospechó de la nuestra, siempre supo que éramos extraterrestres. Y se volvieron cazadores. Nuestro primer objetivo sería su familia, porque una vez ustedes muertos podremos conquistar la tierra fácilmente. Y eso no quiero, sabes que no te mataré.
- Ah, veo. Yo ni siquiera sabia que era cazadora.
- Tenias que descubrirlo. Cómo yo descubrí.
- Yo tampoco te voy a matar.
Me volvió a besar, no era asqueroso, él me gusta por como es, no importa su apariencia. Y se que me gusta porque me hace sentir mariposas en el estómago. Su beso fue perfecto, exactamente igual que el otro. Perfecto.
Se apartó de mi.
- Perdón.- Dice
- No pidas perdón-. Lo volví a besar. Y nos seguimos besando, ahí, en la vereda, durante treinta segundos.
miércoles, 19 de junio de 2013
Capítulo 8
El estaba gritándole al libro.
- ¡¿Hace falta ser un extraterrestre?!- Me dio tristeza porque me alejé de él sin saber que el tampoco sabia de su ser. ¿Qué habrá pasado para que él tampoco sepa?
- Así Kylie nunca me querrá.- Susurra, pero lo llego a escuchar.
- Si te querré. Susurro, espero que no lo haya escuchado.
Le cae una nota, pero antes que él la agarre, la abro y la leo yo primera.
"Tienes que matarla, y la verdad, no me importa que no te quiera, porque matarla es tu deber. ¡Debemos conquistar la tierra! Y nuestro primer objetivo, siempre es su familia."
La vuelvo a dejar en el piso, bajo sus pies. ¿Por qué nosotros somos los primeros?
Cuando él lee esa nota. Dice:
- ¡Ni creas que la mataré! Te fallaré, porque este planeta me gusta, y no lo quiero "conquistar".- Se ve tan lindo haciendo las comillas con los dedos.
Si el no me quiere matar y yo no a él, preferimos fallar a nuestros "padres", y seguir con lo nuestro ¿Por qué no lo hacemos?
Caguai tira el libro al cesto de basura, muy furioso, si me mata, no creo que pueda enseñarle esto a sus hijos, el libro esta ahí, en la basura. No me matará. Y seguramente, piensa que yo tampoco lo haré.
Sigue en persona, pero en cualquier momento se volverá extraterrestre de verdad. Eso me deprime.
***
Volví a mi casa. Me senté en la primera silla que vi. Y empiezo a pensar. Mi papá me dijo que debo averiguar, y la mejor manera es buscar en Google. Subí las escaleras, entré a mi habitación y agarré la notebook, que estaba en la mesita de luz, guardada en su funda. La saqué y bajé las escaleras, me senté frente de la mesa, la apoyé y la prendí. Fui a Google y busqué: "¿existen los extraterrestres?" Abrí Yahoo y respondieron: "No querido, solo en los dibujitos para bebé". Bueno, esa pregunta esta mal. Porque si existen. ¿Solo debe matarme a mi? ¿Por qué? Ah, mi papá me dijo que averigüé, pero no en google, si no espiándolo. Es la única manera. Apagué la notebook, ya que no me iba a servir de nada.
Me fui a acostar es demasiado todo esto para mi.
- ¡¿Hace falta ser un extraterrestre?!- Me dio tristeza porque me alejé de él sin saber que el tampoco sabia de su ser. ¿Qué habrá pasado para que él tampoco sepa?
- Así Kylie nunca me querrá.- Susurra, pero lo llego a escuchar.
- Si te querré. Susurro, espero que no lo haya escuchado.
Le cae una nota, pero antes que él la agarre, la abro y la leo yo primera.
"Tienes que matarla, y la verdad, no me importa que no te quiera, porque matarla es tu deber. ¡Debemos conquistar la tierra! Y nuestro primer objetivo, siempre es su familia."
La vuelvo a dejar en el piso, bajo sus pies. ¿Por qué nosotros somos los primeros?
Cuando él lee esa nota. Dice:
- ¡Ni creas que la mataré! Te fallaré, porque este planeta me gusta, y no lo quiero "conquistar".- Se ve tan lindo haciendo las comillas con los dedos.
Si el no me quiere matar y yo no a él, preferimos fallar a nuestros "padres", y seguir con lo nuestro ¿Por qué no lo hacemos?
Caguai tira el libro al cesto de basura, muy furioso, si me mata, no creo que pueda enseñarle esto a sus hijos, el libro esta ahí, en la basura. No me matará. Y seguramente, piensa que yo tampoco lo haré.
Sigue en persona, pero en cualquier momento se volverá extraterrestre de verdad. Eso me deprime.
***
Volví a mi casa. Me senté en la primera silla que vi. Y empiezo a pensar. Mi papá me dijo que debo averiguar, y la mejor manera es buscar en Google. Subí las escaleras, entré a mi habitación y agarré la notebook, que estaba en la mesita de luz, guardada en su funda. La saqué y bajé las escaleras, me senté frente de la mesa, la apoyé y la prendí. Fui a Google y busqué: "¿existen los extraterrestres?" Abrí Yahoo y respondieron: "No querido, solo en los dibujitos para bebé". Bueno, esa pregunta esta mal. Porque si existen. ¿Solo debe matarme a mi? ¿Por qué? Ah, mi papá me dijo que averigüé, pero no en google, si no espiándolo. Es la única manera. Apagué la notebook, ya que no me iba a servir de nada.
Me fui a acostar es demasiado todo esto para mi.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)