- Es que, yo estoy con ella por cuestión de... algo secreto.
- O sea, que ¿No la amás? ¿No la querés?
- Eh, no.
- ¿Y ese trabajo "secreto" qué?
- Es secreto- Se ríe, y no le veo la gracia.
- Bueno, si. ¿Pero participás de algo es especial?
- Te lo contaré, pero después, Vanessa viene hacia aquí.- Me empuja, para que, supuestamente, me vaya, pero no lo hago.
- Por favor, vete. No me hagas quedar mal.
- No.
- ¡Dale!
- Te odio- Susurro, me voy diciendo un montón de cosas sobré él.¿Tanto cambió? Antes era un chico dulce y tierno, aunque sea un enemigo. Ahora, es uno que guarda "secretos" y sale con una chica, que verdaderamente no le importa. ¿Qué lo llevó a cambiar? ¿Qué pudo ser? ¿Qué cosa hizo que él esté con alguien que no le importa, en absoluto? ¿Me lo dirá mañana? Si es que quiere decírmelo todo... Y todas esas preguntas, sonaban en mi cabeza, una y otra vez camino a casa.
Me levanto sobresaltada. Necesito saber que trama Caguai. Él supuestamente me lo dirá. Me vestí con unas calzas negras, una camiseta simple, roja. Y mis zapatillas converse, del mismo color. Caminé, con las manos en los bolsillos y pateando una piedrita, hacia la casa de Caguai.
Eran las 9.00, temprano, pero no me importó y toqué la puerta hasta que me abrió.
- ¿Qué te pasa? Son las nueve de la mañana Kylie.
- Ya sé. Me dijiste que me contarías lo que sucede.
- Si, pero no a las nueve de la mañana.
- No dijiste a que hora.
-Mierda- Agachó la cabeza y susurró esa palabra por lo bajo, pero la escuché.
- Bueno, eh. ¿Me vas a contar o qué?
- Si, si. Pasá.- Y se hace a un lado para que entre.
Entro a su casa, era muy linda. Nunca la había visto antes. Estaba decorada con cosas antiguas, muy interesantes. Pero, raro para un adolescente. Había repisas que iban desde el suelo al techo, miniaturas de estatuas, cuadros con hermosos marcos, y a lo lejos, se alcanzaba a ver un jardín con una extraña belleza...
- Siéntate- Y me señaló a un enorme sillón de cuero, color negro.
- Si, gracias- Me acomodé en el sillón y esperé a que hable.
- Te contaré lo que pasó- Agarró un vaso de agua que había la mesa de en frente, bebió un sorbo y lo dejó en el mismo lugar- Mi padre, por notas, me amenazaba en matarme...
- ¡¿Qué?!- Le interrumpo.
- Déjame seguir Kylie, no me interrumpas.
- Perdón, seguí, seguí.
- Decía que yo era tu enemigo, que no podía acercarme a ti. Que debía matarte, no hacerme amigo, o no sé que somos. Que tenía que haberte matado antes. Ya es tarde, soy persona. Y no sé por qué todavía me amenaza. Si soy una persona... Ya no puedo hacer nada, y nada significa, nada.
- ¿Y Vanessa que tiene que ver?
- Ya, ya llego.
-Ok, seguí.
- Me mandó el otro día, una nota que me amenazaba con lo mismo, matarme, que me olvide de ti. Que consiga a una chica con los caracteres para poder estar con un extraterrestre sin que sepa. Y el padre te elige a tu esposa y por eso, tu madre no sabe nada de esto. No sabe que somos extraterrestres que quieren conquistar al mundo. Por eso, mi padre eligió a Vanessa y debo estar con ella, aunque no quiera.
- Quiero disculparme. Te juzgué sin saber la situación. En verdad, lo siento.
- No pasa nada Kylie, tranquila. Que mi vida sea una mierda no es tu culpa, encima, no quiero lastimar a Vanessa, porque tengo que terminar con ella. No la quiero. Te quiero a ti. Aunque seas mi enemiga, la conquistación del mundo la dejo, no me importa mi padre. ¿Cómo me va a matar? Si esta muerto...
- Es mi amiga. No la lastimes, será mejor que la dejes, en serio.
- ¿Por qué? ¿Estás celosa? ¿Eh?- Dice con voz burlona.
- Nada que ver. Solo que no quiero que sufra, y menos por ti- Digo, medio nerviosa.
Sigue!!!
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