Volví al colegio, lamentándome, porque tendría que ver otra vez a Caguai.
Caminé por el pasillo, buscando nuestra nueva aula. "Sala 5 a la derecha. Sala 5 a la derecha". Memorizaba.
Estaba por la sala 3 cuando vi a Caguai contra la pared besando a Vanessa.
¿Cómo Vanessa me hizo algo así? ¿Por qué Caguai está con ella? ¡Él me ama a mi! Lo de Vanessa lo puedo saber, ya no era mi amiga, nunca estaba con ella. Pero... ¿Caguai?
Empecé a toser, apropósito, para que noten mi presencia. Vanessa y Caguai se separaron lo más rápido posible ¿Para qué? Ya los había visto...
- No es lo que piensas-. Dicen al unísono. Me río, solo para no soltar lágrimas.
- ¿Se piensan que soy tarada verdad? Esa típica frase, no es más que una frase. No se compara con lo que uno ve.
No me interesó saber lo que querían decirme. Solo salí corriendo a la sala, por suerte, la encontré. Me senté en el banco más lejos. Apoyé mi cabeza sobre el y mis brazos encima, y me largué a llorar. ¿Pero por qué lloraba? Caguai no era nada mío, y nunca lo fue. Siempre fue un enemigo.
Al salir saqué el celular del bolsillo y marqué el número de Natalie.
- Hola Nat.
- Hola, ¿Qué pasó que nunca hablábamos?
- Te cuento, ¿Dónde nos encontramos?
- En mi casa, ahora.
- Ok, voy para allá. Ah una cosa...
- ¿Si?
- ¿Sabés que hay entre Vanessa y Caguai?
- Si, algo. Te lo iba a contar ¿Cómo lo sabés?
- Los vi besándose.- Suspiro-. Contra la pared, al lado de la sala 3.
- Qué ¿Te gusta?
- Después te cuento. Esperame, en cinco estoy.
Colgamos y me dediqué a caminar hacia su casa. ¡Hace cuanto que no estaba con ella! La extrañaba.
Toqué la puerta, me abrió y sin tan solo decir "Hola" se tiró hacia mi para abrazarme. Claro, yo le devolví el abrazo.
- ¡Te extrañaba amiga!-. Me dice. Me sentí genial al saber que sigue siendo mi amiga y que nunca la perdí. -¡Contame todo ya!
- Ajá, primero quiero saber esa "relación" entre Vanessa y Caguai.
- No, dale, primero TU historia con él.
- Ok-. Hago un gran silencio y empiezo:
- Te contaré esto porque sos mi amiga... Caguai era un extraterrestre.
- ¿Estas lo...?
- Callate, déjame seguir. Pero antes de eso encontré esto, este libro.- Se lo muestro-. Dice que lo debo matar. Lo intenté varias veces, pero fracasé. No le había creído cuando me dijo que jamás me mataría. Pero, sin embargo, lo intenté hacer. Le rompí su libro, que es igual a este-. Se lo muestro otra vez.- Ahora es una persona y se enojó conmigo porque dudé de su palabra. Ah, también escuché que me decía te quiero. No a mi, pero escuche: "Kylie nunca me querrá". Y me besó dos veces. ¿No te parece motivo por el cual tenga que sentirme así porque esta con Vanessa?
Se quedó muda. Pero después de unos minutos de silencio dijo:
- Wow, ¿Estás segura linda?
- Si amiga, si.
- ¿No estabas soñando...?
- ¡NO!
- Ok, ok.
- Ahora contame que tal Vanessa y Caguai.
- Vanessa solo me dijo que se besaron varias veces y que le parecía el chico mas lindo de la tierra, y esos "piropos" estúpidos.
- Es que... eso es-. Susurro bien bajo.
- ¿Qué?
- Nada, ¿Vanessa me quiere? ¿Sabe que yo tuve "algo", por decir, con Caguai?
- No creo, ni yo sabía.
- Y... ¿Me quiere?
- ¿Y por qué no?
- Es solo que... nunca estuve con ella-. Me encojo de hombros.
- Ok, no importa linda ¿Querés ir al cine a sacarte la angustia?
- Si, genial, pero préstame ropa-. Me rio-. Hablo en serio.
Nati abrió el armario y me dijo:
- ¡Todo tuyo!
-¡ Gracias!-. Me rio de nuevo.
Nos cambiamos, nos maquillamos y nos peinamos. Ya estábamos listas para ir a ver una película al cine.
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